El Vaticano recelaba de latinoamericanos izquierdistas desde 2005, revela Wikileaks
Jerarcas católicos descartaron confrontarlos, reportó ese año el embajador Francis Rooney
Por: Tania Molina Ramírez
El Vaticano estaba preocupado en 2005 acerca del giro generalizado hacia la izquierda en América Latina y los peligros
que esto representaba. Le consternaba que varios políticos, entre ellos
Andrés Manuel López Obrador, parecían tener como referentes a Fidel
Castro y Hugo Chávez. Sin embargo, cómo afrontar a estos personajes era
más complicado. En el caso del mexicano, la Iglesia debía tener cuidado de no rebasar sus límites en la política
, ya que había grupos
masónicos y algunos segmentos de la sociedad mexicana listos para
lanzarse contra los obispos o el clero que se metiera al reino de la
política
.
Esto es lo que reporta Francis Rooney, embajador de Estados Unidos en el Vaticano, al Departamento de Estado en un cable que forma parte del paquete de despachos relacionados con México entregado a La Jornada por Wikileaks.
Se trata del documento 05VATICAN562, fechado el 23 de diciembre de 2005, clasificado como confidencial y titulado El Vaticano, receloso de los latinoamericanos de izquierda
.
Rooney informa que se reunió con el argentino Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano (considerado el número tres en la jerarquía del Vaticano), el 17 de diciembre de 2005, para conversar acerca de la Iglesia en América Latina.
El embajador habló sobre la vil influencia de Venezuela en la región
, y enfatizó el peligro que Chávez representa a los gobiernos a su alrededor
. Algunos temas fueron noticia para Sandri, pero
no estaba sorprendido, y dijo que compartía las preocupaciones de
Estados Unidos acerca de Chávez y otros dirigentes de izquierda en
América Latina
.
Señaló que el mandatario venezolano era peligroso desde que asumió la presidencia
,
cuando Sandri era nuncio apostólico en Venezuela. “Dijo que había
asumido una línea más dura que la embajada estadunidense en aquel
momento, la cual le dijo que ‘esperara y viera’ lo que Chávez haría en
el cargo”.
Un interlocutor del Ministerio de Asuntos Exteriores (MFA) también le dijo al embajador que él y sus superiores estaban recelosos de las conexiones entre estos dirigentes
.
Ninguno de los prelados pensaba que el Vaticano asumiría una actitud
más agresiva al hablar acerca de estas figuras, debido a la historia
reciente y a que potencialmente se podría revertir contra la Iglesia.
Sandri, quien fue nuncio apostólico en México en 2000, dijo al embajador que conocía bien lo
que piensa el Papa sobre el tema, (y que) el Vaticano está preocupado
acerca del generalizado giro hacia la izquierda en América Latina.
Mencionó que había consternación acerca de varias figuras que parecen
estar viendo hacia Castro y Chávez, incluyendo a Andrés Manuel López
Obrador, en México
.
En otra reunión, el 15 de diciembre de ese año, Paolo Gualtieri,
director para Estados Unidos y México del MFA del Vaticano, dijo al
embajador Rooney que sus superiores en el Ministerio de Asuntos
Exteriores pensaban de manera parecida. Ven las conexiones entre
Chávez, Castro y otros políticos de izquierda en América Latina, y
están preocupados acerca de los peligros que representan en muchos
niveles
.
Sin embargo, sigue el embajador, el Vaticano ve el asunto de cómo lidiar con ellos como más complicado
.
Sandri no veía que el Vaticano fuese a cambiar su enfoque no
confrontacional hacia Chávez, dada la reciente historia entre Venezuela
y el Vaticano. Respondió favorablemente a la idea de que un apoyo
directo de la Iglesia católica estadunidense a la Iglesia venezolana
para ayudar a esta última a desarrollar sus programas sociales podría
ayudar a contrarrestar el atractivo de Chávez y desafilar sus ataques
contra la Iglesia
.
En el caso de López Obrador, Gualtieri dijo que la Iglesia debía
tener cuidado de no rebasar sus límites en la política, sin importar
cómo se sintiera. Dijo que los grupos masónicos y algunos segmentos de
la sociedad mexicana estaban listos para lanzarse contra los obispos o
el clero que se metiera al reino de la política
.
La Jornada